DE LA SELVA SU ENCANTO

El cielo se nublaba y parecía que iba a llover. Sacamos los paraguas y seguimos la caminata. Habíamos llegado a la ciudad de Iquitos, atrás quedaban la comunidad, el río, los delfines, las aves y los enormes árboles. En Iquitos nos esperaba la ciudad llena de gente, puestos de comida improvisados, mototaxis y alegría, mucha … Continúa leyendo DE LA SELVA SU ENCANTO