WELCOME TO FABULOUS LAS VEGAS

Ese día de trabajo la primera cosa que hicimos fue hablar con nuestra jefa. Le comentamos lo sucedido y el pasaje que teníamos comprado. Un no por respuesta no era una opción, pues quién sabe cuándo volveríamos por allá y no podíamos desaprovechar menuda oportunidad; sin embargo un gran silencio se apoderó del lugar acompañado de un gesto con signo de preocupación. Nosotras tampoco sabíamos qué más decir así que solo atinábamos a mirarnos la una a la otra preocupadas. Luego de unos segundos nos dijo: “Well, it is ok, you can go” a lo que mi amiga y yo saltamos de alegría.

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